| EL RUIDO DEL BOTELLÓN MOLESTA TAMBIÉN A LA HOSTELERÍA
El problema del ruido en las ciudades es una de las principales incomodidades que sufre los ciudadanos en las sociedades desarrolladas del siglo XXI. Evidentemente, no se trata de un problema de la gravedad como los que sufren en otras partes del planeta, pero desde luego, es un problema que no podemos dejar pasar y sobre el que parece necesario poner los medios para poderlo solucionar.
El 80% del ruido en las ciudades lo provoca el trafico, tanto en horario diurno como nocturno y después del trafico, tenemos el problema de las obras, infraestructuras, los aeropuertos, los ruidos y molestias provocados por los vecinos dentro de los propios edificios; teles, equipos de música, los animales, etc.
El ruido asociado al ocio nocturno, se encuentra muy por detrás de los anteriormente reseñados y sin embargo, con frecuencia es el que mas papel ocupa en los medios de comunicación por las molestias provocadas por las zonas de ocio en las ciudades. Resulta significativo como un problema perfectamente localizado, de un alcance mucho menor que el de otro tipo de ruidos y sobre el que seria muy fácil actuar, este permanentemente en el punto de mira de los medios de comunicación y también de la administración.
Es llamativo cómo los problemas provocados por el botellón, principal foco de contaminación acústica y de molestias para la sociedad, asociado al ocio y que se viene agravando por la pasividad municipal y la proliferación de lateros y todo tipo de ventas clandestinas de alcohol, mendicidad, etc., termine provocando un ataque planificado a la actividad empresarial del ocio nocturno. Semejante análisis sólo puede ser fruto del desconocimiento de las pautas actuales del ocio juvenil y la vida social, la falta de interés por el mismo y el desprecio más absoluto por un sector económico de importancia estratégica para el turismo y la dinamización del estilo de vida madrileño.
La hostelería, el sector del juego, los espectáculos, el teatro y los musicales, y los locales de ocio se ven amenazados constantemente por las sucesivas campañas contra el ruido anunciadas por los Ayuntamientos y que en lugar de combatir las causas reales del ruido atacan una y otra vez la actividad empresarial de la hostelería y la actividad recreativa de los ciudadanos. El ruido en el ocio nocturno se combate con presencia policial, con cortes selectivos de tráfico, eliminando el botellón, controlando las dobles puertas y el cumplimiento de los horarios de los locales y con campañas de concienciación que refuercen el civismo y la correcta convivencia ciudadana.
En un momento como el actual en el que la crisis y las preocupaciones no nos dejan dormir, no hagamos de la hostelería el enemigo a abatir porque necesitamos de su riqueza y de sus puestos de trabajo y porque la actividad empresarial no puede ser nunca un problema, si no parte de la solución.
Vicente Pizcueta.
Portavoz Asociación Madrileña de Empresarios por la Calidad del Ocio - ECO
[Descargar Alegaciones al Plan de Accion contra la Contaminación Acustica]
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